¿Cuáles son las Tecnologías Convencionales?

“La demanda de la energía eléctrica es decisiva en el desarrollo económico y social y, por consiguiente, en el mejoramiento de las condiciones económicas de nuestro país” – Centro Nacional de Control de Energía (CENACE). La economía de un país es directamente proporcional al consumo energético de este ya que la energía es necesaria para la industria, agricultura, transporte y demás sectores. Además el crecimiento económico conlleva a un incremento poblacional que aumenta aún más el consumo energético en el sector residencial. Acciones y políticas internacionales se están implementando para la eficiencia energética pero el consumo energético sigue siendo un indicador de desarrollo. Con esto en mente, es sumamente necesario que un país pueda abastecer su demanda acorde a sus necesidades.

El Programa de Desarrollo del Sistema Eléctrico Nacional (PRODESEN) 2018-2032 de la Secretaría de Energía de México establece: “El grupo de tecnologías convencionales se integra por las centrales que generan energía eléctrica a partir del uso de combustibles fósiles como energético primario y no cuentan con un equipo de captura y confinamiento de dióxido de carbono (CO2). Estas centrales suelen satisfacer la demanda base, como es el caso de los ciclos combinados, o en algunos casos la demanda punta como las centrales de turbogás”.

La demanda energética varía, en ocasiones es mayor y en otras es menor; depende del horario, la estación del año, el consumo por sector, etc. La demanda base es aquella que se mantiene constante y debe ser abastecida. Las energías renovables presentan un problema por su intermitencia o variabilidad ya que su producción energética depende de cuestiones climatológicas y/o del horario del día (sol, viento). La demanda base es normalmente proporcionada por energías de tecnología convencional que se consideran más controlables o predecibles y con producciones de 24/7.

Este grupo incluye las tecnologías: carboeléctrica, ciclo combinado, combustión interna, lecho fluidizado, termoeléctrica convencional y turbogás, así como todas aquellas que no se encuentren dentro de la clasificación a la que se refiere la fracción XXII del artículo 3 de la Ley de la Industria Eléctrica.  

Tomando en consideración la de mayor producción energética de México está la de Ciclo Combinado. Según datos del Programa de Desarrollo del Sistema Eléctrico Nacional (PRODESEN) 2018-2032, actualmente existen 83 centrales eléctricas con capacidad instalada total de 28,084 MW equivalente al 37% de la capacidad instalada nacional. La energía generada en 2017 alcanzó los 165,245 GWh, que representa el 50% de la generación eléctrica del país en 2017.

La reducción de la producción de gas por parte de Pemex y los precios bajos del combustible en Estados Unidos  de América, han resultado en el incremento sostenido de las importaciones de gas natural (componente principal que hace funcionar el Ciclo Combinado), que han registrado una tasa media de crecimiento anual de 17.5% en el periodo de 2016 respecto a 2015.

Con datos proporcionado en una conferencia el pasado 10 de noviembre 2018 por el Director General de Planeación e Información Energéticas de la Subsecretaría de Planeación y Transición Energética de la Secretaría de Energía se calculó que del 2007 al 2017 la demanda de gas natural incrementó 28.4%, debido al mayor uso en el sector eléctrico y que para el 2032 se espera que suba a 30.2%.

México tiene un déficit de gas natural y depende de los Estados Unidos de América, mayor productor de dicho combustible a nivel mundial, para su producción de electricidad a base de las tecnologías que lo requieran. Además, México se ubica dentro de los primeros diez países con la mayor generación de electricidad a partir de gas natural. Esto hace que sea un país altamente dependiente en cuestiones de materia energética y como se mencionó anteriormente su crecimiento económico por ende está también en juego.

Quedan cuestiones por resolver dentro de este tema y estarán muy de la mano con las metas nacionales energéticas. Dependerá del enfoque de importancia y el balance a la hora de la toma de decisiones. ¿A qué se le dará más importancia? ¿Se optará por reducir la dependencia internacional al  fomentar la extracción del gas natural en territorio mexicano? ¿Se incrementará la independencia mediante las energías renovables? ¿Se tomarán en cuenta las implicaciones medioambientales y sociales en proyectos de energía?

Natalia Pulido Villarreal, Energy Digital Content Creator  

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