Fuentes de Energía Renovable en Chile

El presidente Sebastián Piñera anunció que la creciente Economía de Chile y la urbanización están creando gran presión sobre la producción de energía. En la actualidad, Chile experimenta un aumento de 6.7 por ciento en la demanda de energía anual. Mientras tanto, los suministros de energía no se mantienen al día.

El país está trabajando para dejar de depender de los combustibles fósiles, gas, petróleo y carbón, y hacia la dependencia de las fuentes de energías renovables. Piñera y el gobierno de Chile están invirtiendo una gran cantidad de recursos en la construcción de tres represas hidroeléctricas en la Patagonia “proyectos de energía del futuro”, como afirmó el presidente. Los críticos del presidente señalan que algunas de las políticas de Piñera son en realidad frente a la reforma energética.

La construcción de las represas de HidroAysén ha provocado protestas a nivel nacional y mundial. Para combatir sus afirmaciones, Piñera está tratando de convencer a los ciudadanos que los grupos electrógenos que se instalen en la región del sur de Chile de Aysén no van a “explotar las riquezas de la Patagonia.” El presidente explicó que este proyecto se traducirá en más proyectos energéticos conjuntos con con países de América como Argentina, Colombia y Perú.

Los ambientalistas, estudiantes y otros manifestantes piensan lo contrario. Muchos creen que Piñera está invirtiendo en el proyecto HidroAysén para satisfacer intereses personales. Según el Santiago Times, no están satisfechos con la falta de transparencia en nombre del presidente.

Los opositores de la presa también argumentan que la energía producida por las represas no será renovable, causando más daño que bien. En las represas hidroeléctricas, el agua proveniente de detrás de la presa fluye a través de una turbina, causando que gire, que a su vez hace girar un generador para producir electricidad. El problema con la instalación de este sistema en la Patagonia es que los tubos para llevar la electricidad hasta Santiago cortarán a través de seis parques nacionales, destruyendo miles de hectáreas de tierras vírgenes. El proceso de construcción también afecta a la actividad sísmica, lo que posiblemente contribuya a la existencia de más temblores, terremotos y tsunamis en el futuro.

Sin embargo, Piñera y otros defensores de las presas establecen que la construcción es una necesidad. Sus defensores sostienen que HidroAysén no sólo aumentará el suministro de energía para las zonas populosas como Santiago, pero traerá beneficios económicos en términos de puestos de trabajo y capital a las regiones del sur de Chile. Sin embargo, los habitantes de la zona de Aysén están buscando una prueba más sólida de beneficio económico.