|
Bombeo de agua con energía solar
La revolución en la tecnología de energía solar vive y avanza en Chihuahua, el estado mexicano más extenso, que abarca un 12,5 por ciento del territorio nacional. Chihuahua comparte su frontera norte con Nuevo México y Texas y cuenta con más de 2,8 millones de habitantes, entre agricultores, ganaderos, profesionales, industriales, mineros, labradores y una población grande de indígenas americanos.
Entre los estados menos electrificados de México, ocupa el octavo lugar con unas 250.000 personas de 8.500 comunidades que no cuentan con electricidad (Grado de Electrificación, Comisión Federal de Electricidad, 1996). También recibe la insolación más intensa del mundo y tiene desiertos grandes donde el bombeo de agua es
imprescindible para la supervivencia de personas, ganado y cultivos. Por esta razón, la energía solar puede ayudar a cumplir con las crecientes demandas de energía rural en el Estado, a través de los usos productivos y la electrificación básica.
En los últimos dos años se han puesto en marcha en Chihuahua más de treinta proyectos piloto de bombeo de agua accionado por la energía solar. Bajo los auspicios del Programa de México, la mitad de estos fueron instalados durante los primeros seis meses de 1997 y muchos más están en vías de desarrollo. Uno de los factores claves para el crecimiento de las aplicaciones de energia renovable en este Estado ha sido la colaboración estrecha entre instituciones estadounidenses y mexicanas.
El Grupo de Trabajo de Energia Renovable en Chihuahua
Desde 1993, con el patrocinio del Departamento de Energia de los Estados Unidos (DOE) y de la Agencia Internacional para el Desarrollo (USAID), y en colaboración con el Southwest Technology Institute (SWTDI) en la Universidad del Estado de Nuevo México, Sandia National Laboratories empezó a colaborar con la Dirección General de Desarrollo Rural (DGDR) para iniciar un plan que le daría amplia cobertura a las tecnologías de energía renovable en el Estado.
Dicha Dirección reunió a una docena de entidades mexicanas oficiales y privadas, más unas universidades, para formar el Grupo de Trabajo de Energía Renovable en Chihuahua. Entre estas agencias cuentan el FIRCO (Fideicomiso de Riesgo Compartido), la Universidad Autónoma de Chihuahua, la Comisión Federal de Electricidad (CFE), La Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos (SAGAR) y los Institutos Tecnológicos de Monterrey y de Chihuahua. Tanto Sandia como el Instituto Southwest de Desarrollo Tecnológico participan en las actividades del Grupo de Trabajo.
Este Grupo ha sido instrumento eficaz para el desarrollo de los siguientes aspectos del creciente y sostenible mercado en tecnologías de energía renovable, dentro del estado de
Chihuahua.
La energía renovable como elemento institucionalizado en varios programas estatales de desarrollo;
Un programa exitoso de capacitación en energía renovable para ingenieros industriales y de desarrollo, resultando una calidad grandemente mejorada en la instalación y el
desempeño de sistemas;
Un fondo rotativo de préstamos para la compra de sistemas de energía renovable;
Un perfil formal del potencial en el estado para un mercado productivo para la fotovoltaica.
A través de aplicaciones innovadoras de uso productivo, el programa también ha tenido éxito en el desarrollo de especificaciones stándard para las licitaciones e instalaciones fotovoltaicas. Además, ha logrado facilitar la interacción entre la industria estadounidense y mexicana, a la vez que promover la participación de un número importante de usuarios y aumentar su confianza en la tecnología de energía solar. |